
Solo fuimos dos extraños
tomados de la mano
en mi vientre árido
sembraste raíces
escurriendo los frutos del ensueño
yo he vivido un ocaso
en tu primavera
un espejismo
donde calmar la sed
un amor inmolado
sobre el vértice
de una quimera.
tomados de la mano
en mi vientre árido
sembraste raíces
escurriendo los frutos del ensueño
yo he vivido un ocaso
en tu primavera
un espejismo
donde calmar la sed
un amor inmolado
sobre el vértice
de una quimera.
Georgina Ramírez