viernes, 29 de agosto de 2008


Tus lágrimas
humedecen mi pecho

frágil presencia
negada a morir

abre tus alas

Las mariposas
no deben ser enjauladas

Georgina Ramírez

3 comentarios:

Lena dijo...

Eso es.

Abramos las alas.


Cariños, Georgia!

Queiles dijo...

No hay prisión que enjaule tan perfecta y sutil belleza.
besos

La sonrisa de Hiperión dijo...

Las rejas, sean cuales sean, hieren el alma, y ni lo mas bello puede llegar a esconder unos barrotes.
Saludos