
Hay un perfume a despedida
tenue
en su mirada
Ella
no lo advierte
aferrada a su vientre
con el cuerpo desnudo
mientras que su otra mitad
viste su alma
No sintiéndose mitad
tenue
en su mirada
Ella
no lo advierte
aferrada a su vientre
con el cuerpo desnudo
mientras que su otra mitad
viste su alma
No sintiéndose mitad
Georgina Ramírez
4 comentarios:
Hay instantes en que es mejor no advertir más nada que no sea el placer del momento.
Hermoso poema
Saludos
Dejarse llevar por los instantes.
Siguen siendo bellos tus poemas.No dejo de leerlos aunque no comente en todos.
Besos
esos perfumes a despedida
duelen de más
mitades que ya no son....
No sintiendose mitad...no sintiendose mitad...no sintiendose mitad...se me quedo eso en la cabeza.
Precioso.
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