sábado, 20 de septiembre de 2008


Hay un perfume a despedida
tenue
en su mirada

Ella
no lo advierte
aferrada a su vientre
con el cuerpo desnudo

mientras que su otra mitad
viste su alma

No sintiéndose mitad


Georgina Ramírez

4 comentarios:

Mandrágora EN dijo...

Hay instantes en que es mejor no advertir más nada que no sea el placer del momento.

Hermoso poema

Saludos

Queiles dijo...

Dejarse llevar por los instantes.
Siguen siendo bellos tus poemas.No dejo de leerlos aunque no comente en todos.
Besos

La Gata Insomne dijo...

esos perfumes a despedida
duelen de más

mitades que ya no son....

Palmoba dijo...

No sintiendose mitad...no sintiendose mitad...no sintiendose mitad...se me quedo eso en la cabeza.

Precioso.